Lo que estoy escribiendo ahora

Como te iba diciendo es un blog que surge en torno a la idea de que la propia identidad, el amor y la vida misma, no son sino una larga conversación ininterrumpida que mantenemos con nosotros mismos o, tal vez, con aquellas personas a las que somos capaces de mostrar nuestras contradicciones.
Reflexiones y asombros divididos en cuatro secciones que corresponden al detonante que prendió la chispa que las gestó: conversaciones, lecturas, películas y memoria.
Falta concentrarse en las canciones. Ahora estoy en ello.
Lo último que escribí en prosa

Me he dado cuenta de que en esta etapa de la vida hay que procurar, cuando menos, ponerlo todo en duda, seriamente, o mejor aún, ponerlo en duda con humor y por reducción al absurdo, que es la manera más sana de hacer la digestión de las ruedas de molino.
Nace esta serie con la esperanza de revisar las decisiones que voy tomando, de cancelar las bajas calificaciones que le otorgo a la vida propia y lo altas que me parecen las de los demás.

Después de intentar y fracasar, solo queda ir trayendo al presente, poco a poco, este olvido que seremos.
Este blog explora los sutiles, y muchas veces dolorosos, mecanismos interiores que hay que desplegar para afrontar el olvido, este olvido que ya somos en cuanto que nos decidimos a irlo vaciando de ausencias mientras probamos un lugar adecuado para depositarlo en el que no nos duela.
La idea surge de la contradicción tan impactante que hay entre lo sencillo que es olvidar aquellas cosas que quieres recordar (rostros, nombres, palabras…) y lo extraordinariamente difícil que se vuelve cuando se trata de aquello que necesitas quieres olvidar activamente.
Quizás es que no exista el olvido como opuesto del recuerdo, sino como el sitio en el que habita todo aquello que ya no importa.
No. No lo he conseguido. Y no sé si lo conseguiré.